Protección solar: imprescindible

12 Jul

Por fin ha llegado el verano. Llevo ya más de un mes en Almería, disfrutando felizmente de la playa (ah, qué bien me ha sentado este junio sin exámenes) y trabajando por las mañanas en la farmacia. Precisamente a estos dos ítems (farmacia y playa-sol) dedico esta entrada, para recordar unas cuantas cosas que todos sabemos pero que no debemos olvidar.

Lo admito: todos los veranos, y éste no va a ser una excepción, soy pesadísima con la protección solar. Creo que la imagen de mi persona con un bote de crema en la mano, ofreciéndola de forma insistente (y hasta ligeramente angustiada cuando alguien no me hace caso y se expone inconscientemente) son ya una constante entre mis amigos. Y este año, con el blog, también puedo dar la brasa de forma virtual, mira tú por donde.

Empecemos por el principio, y el principio es que seamos conscientes de que sólo tenemos una piel para toda la vida (“bah, qué tontería… esta chica ha descubierto la pólvora”, pensará alguno). Pues esta idea tan simple parece que muchas personas no la tienen clara. Todos de vez en cuando pecamos de insensatos, pero de verdad que es muy fácil ir a la playa y no quemarse. Muy, muy fácil. Tan sencillo como no hacer el cafre los primeros días: no tirarse 54151387 horas seguidas y ponerse protección solar a intervalos de una hora más o menos. También es aconsejable empezar con un factor más o menos alto, 50 ó 30; y ya conforme pasen los días podemos ir bajándolo poco a poco. De todas formas, por avanzado que esté el verano y por muy morenos que estemos ya, NUNCA debemos ir a la playa sin protección, y el factor NUNCA debería ser menor de 15.

Respecto al factor de protección solar (FPS o SPF, en inglés), las distintas marcas comerciales tienen la manía de no unificarlos nunca, a pesar de que hace unos años se acordó que las distintas cremas y leches solares se dividirían en “protección baja”, “protección media” y “protección alta”. Pues como si oyeran llover, oye. Así, tenemos cremas que llegan hasta un FPS de 90, otras se quedan en 50, otras en 50+… y algunas tienen FPS intermedios que no existen en otras marcas: 20, 25, 35, 65… ¿Cuál es el factor correcto, qué diferencia hay?

Pues aquí está la verdad de la vida: apenas hay ninguna. La fotoprotección sigue una especie de curva, como vemos en la imagen. Cuanto más aumenta el FPS, la reducción de rayos UV lo hace más lentamente; es decir, que hay mayor diferencia de un FPS 6 a un FPS 15 que de un FPS 50 a uno 90. Vamos, que no tengamos la sensación de “huy, voy super protegido porque llevo un FPS 90”, porque prácticamente por encima del FPS 20 ya no hay mucha diferencia.

La otra verdad de la vida es que los protectores solares de los que estamos hablando son químicos; y sólo los físicos (óxido de zinc y talco) bloquean todos los rayos solares, es decir, ofrecen una protección solar completa (son las típicas cremas blancas que por mucho que las extiendas no se absorben bien y te dejan el cuerpo blanco. Claro, protegen porque reflejan el sol y no dejan pasar ni un rayo). Por el contrario, los protectores químicos, que son los que usamos normalmente, sí dejan pasar la radiación y no hay evidencia científica de que prevengan el cáncer de piel (por el contrario, incluso podrían aumentar el riesgo, porque dan una falsa sensación de seguridad y hacen que estemos más tiempo expuestos al sol). Pero ojo, lo que sí es cierto es que estos últimos son útiles para evitar las lesiones agudas (quemaduras) y que las quemaduras se asocian a un mayor riesgo de melanoma.

Total, que lo mires como lo mires:

  • hay que echarse protección solar. Y varias veces al día y de forma generosa, además: no vale eso de “me echo una pizquita al llegar a la playa y ya no me vuelvo a acordar en todo el día”.
  • si efectivamente vamos a pasar muchas horas en la playa, no estaría de más llevar un gorro, o mejor, una sombrilla. No hay más que fijarse en esas reuniones multitudinarias de madres que se bajan a la playa a darles el bocata a sus hijos y a cotillear, ¡levantan unos campamentos enormes de sombrillas! Tomemos ejemplo, las madres son sabias.
  • evitar las horas de mayor exposición, de 12 a 4 de la tarde.
  • por favor, por favor, los que tengáis lunares y/o manchas en la piel… aún más a rajatabla debéis seguir estos consejos. Y por supuesto, vigilad las manchas frecuentemente por si hay algún cambio, momento en el que debéis acudir al médico.

Así que no seamos tontos: este verano, protección solar a mansalva. Échaosla o que os la echen (un plus agradable ;)). De verdad que son 5 minutos cada vez, y nuestra piel nos lo agradecerá, ahora y a largo plazo.

(*) La imagen está tomada de la Revista Peruana de Dermatología. Da una información muy buena, aquí dejo el link.

3 comentarios para “Protección solar: imprescindible”

  1. Yasmín julio 14, 2011 a 9:58 am #

    Buenas Virgy! Aunque parezca que no sigo tu blog muy a menudo, lo hago y me parece una excelente entrada ^^
    Ayer mismo fuimos a la playa y de 5 personas, 3 acabaron achicharradas… Por cabezones, por la seguridad de “No, si yo ya estoy moreno, yo ya no me quemo”, etc… Yo llevaba protector 30, que me eché cada 1.30h aproximadamente y salí indemne. (Con una exposición muy prolongada al sol, unas 4 o 5 horas seguidas),
    Además, el único riesgo de la exposición al sol no es el cáncer de piel. Sí, es la peor de las consecuencias, pero por mi experiencia puedo decir que también causa fiebre, vómitos, escalofríos… lo que viene siendo un golpe de calor. Esta es la consecuencia más directa, y dura un par de días. ¿De verdad merece la pena ponerse así por “coger moreno”? A mi no la verdad…
    Otra locura que comete mucho la gente es aplicarse “Aceite de bronceado”, ya sea de aceite de palma, con extractos de zanahoria…. Además de oler a comida durante varias horas, corres un riesgo enorme de quemaduras (y más severas). Poco uso le encuentro a estos aceites, ya que apenas tienen un factor 6 de protección (en el mejor de los casos) y no protege nada de nada.
    Bueno y por último comentarte, otra precaución muy importante a seguir es aplicar las cremas protectoras un rato antes de la exposición, con un mínimo de media hora antes. Aunque parezca una tontería, hay pieles que tardan más en captar (por así decirlo) las cremas. Si te las aplicas antes de salir, será mas efectiva su protección.
    Por lo demás, me parece genial que avises de todo esto, hay cosas que yo no sabía y que son de gran utilidad a la hora de elegir la crema protectora. Y un genial consejo a la gente que estará de camino a Riviera.
    Muchos besos y espero que pases un buen veranito!

  2. marttaruiz julio 14, 2011 a 10:04 am #

    Nunca viene mal recordar estas cosas 🙂

    Acabo de descubrir tu wordpress y me ha gustado mucho.

    1 beso virginia.

  3. Juanfra87 julio 22, 2011 a 10:13 pm #

    Mi espalda no te ha mucho caso y ahora sufre las consecuencias de mirar demasiado al sol :S

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